Control: Cada ejercicio se realiza conscientemente, prestando atención a la alineación corporal. Se controla en todo momento la ejecución, siendo plenamente consciente de ella.
Precisión: Derivada del control, hace referencia a la búsqueda de la máxima precisión en cada movimiento.
Flexibilidad: Los movimientos son amplios, persiguiendo la ganancia de flexibilidad como parte de la mejora de la técnica.
Fluidez: Los movimientos no son ni rápidos ni bruscos, sino continuos y armoniosos.
Respiración: Es coordinada con los ejercicios y se realiza de forma consciente.
Control mental: La atención se enfoca únicamente en el ejercicio, dejando a un lado cualquier otra distracción.
